jueves, 12 de enero de 2012

Ohana



Ésta es mi primera entrada del año y quería comenzar con algo importante para mí.
A veces creo que no tengo nada que realmente me importe y, sin embargo, si actualizo el blog el 12 de enero es porque me ha costado 12 días decidirme...
Va a ser un año distinto al resto, de eso estoy segura. Así que sólo espero, que pase lo que pase, todos tengamos "ohana" en nuestra vida. Y no sólo me refiero a la familia que vemos en la cena de nochebuena, sino a todos los que realmente necesitamos a nuestro lado.

Felices 12 meses, felices 525600 minutos de este nuevo año.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Fall in love

En serio, el amor debería acojonarte.

Sólo con pensar que un sentimiento puede quitarte el hambre, el sueño, la concentración, la soledad y que a la vez puede darte la mejor de las sonrisas, de las sensaciones, de los momentos... da verdadero miedo, ¿no?
Imagínate. Tú, todo tu ser, depende a partir de ese momento en el que, inevitablemente caes enamorado de una sóla persona. Y de ella dependerá que seas feliz o no, que te despiertes con una sonrisa o simplemente no quieras levantarte. Sin duda dependerás... y no sólo física, sino también psicológicamente.

El amor es algo único, difícil de encontrar, increíble, insospechado... y cuando lo tienes no basta con decir "conseguido". No, ahí no queda la cosa, toca cuidarlo, mimarlo, hacer que crezca, que madure y que algún día tú y esa persona os sintáis como una sola... pero de verdad.
Por eso me da rabia leer y oir tantos "te quiero", ¿acaso alguien se ha parado a pensar lo que significa? es impresionante como 8 letras pueden llegar a significar todo y lo rápido que se pisotea cuando se dice sin sentirlo.

Y cuando el amor acaba, ¿qué queda? la mayor fuente de tu felicidad se apaga, ¿qué hacer? de pronto ya no sabes a quién llamar, sobre quién escribir, te sientes vacío aunque sigas teniendo gente a tu alrededor. Porque incluso aunque el mundo entero quiera apoyarte, tú sabes que nadie lo hace como esa persona a la que le diste todo.
Pero, a pesar de todo, que puta es la vida que te engaña una y otra vez; quizás creías que se había acabado todo, que no volverías a sentir algo así, que nadie te daría tanto como esa persona te había entregado, que no sabrías volver a querer, que no te quedaba nada que entregar... hasta que un día aparece esa otra persona que, poco a poco, va llenando nuevamente tus días y te cura las heridas que creías eternas, que te enseña a sentir la experiencia que ya has vivido una vez de manera más intensa. Y tú le das todo, te entregas nuevamente a ese sentimiento que es el amor, vuelves a ser tan frágil como una hoja en otoño y sabes que en cualquier momento puede llegar el invierno y caerás al suelo de nuevo, pero es tan bonita la brisa que te acaricia y te mece mientras sientes nuevamente la intensidad de esa sensación, la fiesta que se monta en tu estómago cuando ves a esa persona.
Qué bonitos son vuestros ojos cuando se besan, vuestros cuerpos cuando se encuentran, vuestras palabras cuando se susurran mientras que en vuestro interior se oyen a gritos...
Sí, está claro que puedes volver a caer, pero merece la pena intentarlo, merece la pena luchar por llegar otra vez al amor.

En serio, el amor debería acojonarte, pero debes intentarlo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

¡Bah! Pobre garza enjaulada,
dentro la jaula nacida,
¿qué sabe ella si hay más vida
ni más aire en que volar?
Si no vio nunca sus plumas
del sol a los resplandores,
¿qué sabe de los colores
de que se puede ufanar?
No cuenta la pobrecilla
diecisiete primaveras,
y aún virgen a las primeras
impresiones del amor.
 

jueves, 20 de octubre de 2011

Una broma del destino

El deseo de que lo que dices no fuese una broma y que fuese cierto, que realmente lo sintieras... no sabes lo difícil que me resulta a veces reirla y disimular. El deseo egoísta de que la situación cambiase a mi favor, que todo fuese más sencillo y no sentir que si respondo como quiero exista un tercer dolor ajeno a mí.
Basta. Si es así como debe ser entonces no lo quiero.
Yo lo tengo claro, sólo queda que me tomes en serio.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Huelga de fotosíntesis

Que duro es madurar para aquella flor que al abrirse sólo puede descubrir que el Sol no siempre estará con ella. Que él sólo salía por rutina y no porque ella fuese especial.
Que duro es ver que todo el trabajo que puso para cambiar y ser mejor, más bella, sólo por él y para gustarle no sirvió para nada.
Que duro darse cuenta de que nadie estuvo ahí para advertirla de su ignorancia. ¿Por qué? ¿por qué nadie le avisó de su ceguera?.
Ahora llora sabia. 
Está en huelga de fotosíntesis.
No quiere vivir dependiendo del que no siente nada por ella, del que no sabe tan siquiera de su existencia, del que cree que es una más del ramo.
Se van cayendo sus pétalos, la belleza se desvanece y una noche la luna compadeciente le pregunta por su dolor.
 
"¿Sabes? No importa lo valientes que podamos creernos, todos tenemos unos límites. A veces reales, a veces imaginarios, a veces duros y a veces estúpidos pero están ahí siempre. Muchos como tú os contentáis a vivir dentro de ellos, subiendo y bajando del cielo cuando el Sol te lo ordena. A veces más tarde a veces más temprano, ¿verdad?. Pero yo... necesitaba romper esos límites, atreverme a conseguir lo que deseaba aunque lo que me esperaba fuese el fracaso y la derrota.
Esa es la vida, arriesgarse e intentar vencer."
 
 
 
 
Pero que gran mierda cuendo pierdes la partida...

domingo, 31 de julio de 2011

Último susurro.

Despacito y con cuidado mientras tú dormías te observaba, te hablaba, te protegía... permanecía a tu lado toda la noche porque sabía que lo único que te hacía feliz era despertar y verme allí. Solos tú, yo y nuestra historia. Perdóname por prometerte y no cumplir, te quise dar todo pero sólo pude darte lo que tuve y ahora parece que sigues buscándome para conseguir más ¿es eso lo que quieres? ¡porfavor para! te haces daño y no puedo verte sufrir desde tan lejos mientras te siento tan cerca sin poder hacer nada, no existe billete de vuelta y ya compré el de ida.
Debes entender y no sé como hacertelo ver que yo siempre pertenecí al cielo... ¿recuerdas que te dije que a veces me sentía como un pájaro capaz de volar? por eso no pude ser enjaulada, por eso me marché. Lo siento porque me pediste que nunca me fuera y yo sólo pude jurarte que mi amor siempre estaría contigo. Por eso ahora que no estoy tú debes de seguir iluminando al mundo... olvida la playa donde solíamos ir y donde marqué mi final. No vayas allí tú sólo, busca quien te acompañe y comparte todo lo que sabes; enseña a otra persona a querer como nos quisimos y así podrás dejarme volar hasta lo más alto. Tú sabes que es así como tiene que ser.
No me esperes en la orilla, seré yo la que te espere aquí por siempre.